Fue la primera compra de TNC fuera de Estados Unidos en 1998 motivada tras una movilización ciudadana para frenar la expansión forestal. Hoy protege una muestra del bosque valdiviano con alerces, olivillo costero, dunas, costa rocosa, cuerpos de agua, anfibios endémicos, fauna como pudú, guiña, zorro de Darwin y patrimonio cultural. Su modelo integra trabajo participativo con comunidades locales, transformando un territorio amenazado en un referente de conservación con arraigo social