El valle de Las Ánimas y el cajón del Achibueno están ubicados en una zona de transición climática, lo que permite una convivencia de especies del norte y del sur de Chile. En pocos kilómetros, se pasa del bosque esclerófilo al caducifolio, con pisos ecológicos que van desde los 700 hasta los 3.000 metros de altitud. Esta diversidad da lugar a una riqueza biológica excepcional, con especies que van desde el radal enano y el guindo santo hasta cipreses milenarios, gato colocolo, carpintero negro, cóndores, y vizcachas. El área es parte del hotspot mundial del bosque maulino, y alberga flora y fauna endémica y en peligro.