Rodeado por las montañas de Linares, este parque privado protege un mosaico de bosques nativos y diversos ecotonos donde conviven especies de distintos ambientes. Sus bosques albergan hualo, roble maulino, raulí, coihue, ciprés cordillerano, arrayanes canelo, corcolen, espino, olivillo, naranjillo, puemo, boldo, quillay, quila, y copihues para nombrar algunas, junto a fauna como carpintero negro, traro, tucuquere, lechusas, tricahue, cachana, y cóndor y una notable variedad de anfibios endémicos. La biodiversidad es tan excepcional que desafía las reglas comunes de distribución de especies. Sus objetos de conservación son el bosque en su conjunto y las delicadas orquídeas nativas, protegiendo no solo ecosistemas sino una forma de habitar el mundo con respeto por lo vivo