Tres estándares para diferentes entidades de conservación bajo gobernanza privada en Chile, con el fin de avanzar hacia una gestión más efectiva.
El origen del proyecto
Un anhelo, un diagnóstico y una respuesta
Al menos desde la década de 1990, cientos de iniciativas de conservación privadas y de pueblos originarios, en Chile, han contribuido de manera creciente a la protección de especies, ecosistemas, funciones ecológicas, servicios ecosistémicos, conectividad biológica. Bajo objetivos de la conservación de la Naturaleza y del bienestar común a largo plazo, se articularon acciones para incidir en las políticas públicas, enfrentar diversas vulnerabilidades, fortalecerse y poder ser reconocidas oficialmente
En 2013, el Ministerio del Medio Ambiente y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) encargaron un diagnóstico de tales iniciativas de conservación. Los resultados fueron contundentes: baja efectividad de manejo, dificultades de financiamiento —la mitad de las iniciativas operaba con menos de 500 UF al año—, bajas capacidades técnicas para planificar y monitorear, e información ecológica escasa. Además, ante la falta de lineamientos comunes, evaluar una buena gestión o hacer visible el aporte ante el Estado y la sociedad, se volvía una tarea difícil.
En el 2019, ASÍ Conserva Chile (ACCh) y Fundación Tierra Austral se aliaron. Con financiamiento de Innova CORFO y patrocinio del Ministerio del Medio Ambiente, convocaron a más de cien actores: propietarios, custodios, científicos, abogados, funcionarios públicos y representantes de pueblos originarios para desarrollar, de manera colectiva, los primeros estándares de conservación privada en Chile. Múltiples talleres participativos a lo largo del país dieron como resultado tres estándares: para las áreas bajo protección privada (APP), para las organizaciones garantes de conservación (OGC) y para el uso del derecho real de conservación(DRC) en APP. Cada uno incluye principios, criterios, indicadores y verificadores. Pueden ser aplicados por separado o en conjunto. Son herramientas prácticas, diseñadas para evaluar el manejo de estas áreas, orientar a sus gestores y permitir una medición objetiva por parte de un tercero. Además, generan documentación para dar a conocer y valorar mejor el aporte que realiza la conservación privada a nuestra sociedad.
¿Qué es un estándar de conservación?
Un estándar es un instrumento que ayuda a comparar el funcionamiento real de un sistema, versus un ideal establecido. Además de ser un conjunto de indicadores que miden el desempeño, obedece a un orden jerárquico cuyo punto de partida es la formulación de una meta de sostenibilidad disgregada en componentes (parámetros) medibles, hasta llegar a los indicadores. Se debe considerar que los estándares son herramientas prácticas, pero no perfectas; es más, se desea que sean dinámicas y perfectibles en el tiempo.
¿Para qué sirve?
● Punto de comparación Sirve para comparar dónde estamos actualmente respecto de las metas ideales establecidas en el estándar y disgregadas en parámetros.
● Futuras certificaciones Un estándar es la base de un sistema de certificación, mediante el cual un actor externo puede corroborar el cumplimiento de los indicadores con información verificable.
● Orientación Un estándar brinda orientación específica sobre cómo mejorar lo que estamos haciendo.
● Credibilidad El cumplimiento de los estándares otorga mayor credibilidad a lo que estamos haciendo.
● Eficiencia en la gestión Sirve para enfocar los recursos en aquellos ámbitos en los que no se está cumpliendo con lo requerido por el estándar.
¿Cómo se estructuran los Estándares?
Los tres estándares (APP, OGC y DRC) comparten una misma estructura jerárquica de cuatro niveles, que permite pasar de los grandes enunciados a la evidencia concreta y verificable. Esta estructura se organiza de la siguiente manera:
PRINCIPIOS Son metas, ideales o series de leyes fundamentales que sirven de base para las acciones a emprender.
CRITERIOS Permiten juzgar si un principio se ha cumplido, requisitos que pueden ser disgregados en distintas partes.
INDICADORES Son parámetros concretos, cualitativos o cuantitativos que sirven para medir el cumplimiento de un criterio.
VERIFICADORES Constituyen fuentes de información, registros, documentos que permiten a un evaluador saber si se cumple con un indicador determinado.
💡 Tip práctico:
Los estándares no exigen perfección. Son una hoja de ruta. Se puede cumplir parcialmente y aun así estar avanzando. Lo importante es medir, aprender y ajustar.
💡 Tip práctico:
Comienza con lo que tienes
No necesitas tener una gestión perfecta para empezar a usar los estándares. El documento los concibe como un «instrumento» y una «herramienta orientadora», no como un examen de ingreso. Muchas iniciativas ya están llevando a cabo acciones de conservación, aunque sea parcialmente o bajo otros nombres. El estándar te ayuda a ponerle nombre y estructura a lo que ya haces.
💡 Tip práctico:
Concéntrate en el aprendizaje continuo
Los estándares se basan en el ciclo de manejo adaptativo, que parte de la idea de que la evaluación de cada etapa te enseña cómo reorientar las acciones. No se trata de aprobar o reprobar, sino de medir, aprender y ajustar. Cada evaluación es una oportunidad para entender mejor tu área y mejorar tu gestión.
💡 Tip práctico:
Usa los estándares como una brújula, no como un mapa
El estándar no te dice exactamente qué hacer en cada paso, sino que te entrega criterios e indicadores para que tú mismo evalúes tu gestión. Es una guía que te ayuda a identificar fortalezas y debilidades, y a priorizar dónde poner esfuerzos.
💡 Tip práctico:
La vinculación con el territorio y las personas es clave
El documento enfatiza que cada área protegida está vinculada a un contexto territorial específico, con interrelaciones entre actores, aspectos culturales y procesos históricos. Involucrar a la comunidad y a otros actores no es un requisito menor: tiene impactos positivos en la gestión. Los estándares reconocen que la conservación no se hace en el vacío, sino en diálogo con el entorno.
💡 Tip práctico:
La evaluación es un medio, no un fin
El propósito de los estándares no es solo medir, sino fortalecer la gestión y contribuir al reconocimiento formal de las áreas protegidas privadas. La evaluación te da insumos para mejorar, para comunicar tus logros y para avanzar hacia un eventual registro o certificación.
💡 Tip práctico:
No hay un «punto de llegada»
Los estándares están diseñados con Niveles de Desempeño (Mínimo, Medio y Avanzado) precisamente para que puedas ver tu progreso a lo largo del tiempo. Cumplir con el nivel mínimo ya es un avance significativo; el nivel avanzado es una meta a largo plazo. Lo importante es ir avanzando paso a paso.
💡 Tip práctico:
La flexibilidad es parte del diseño
Los estándares están pensados para ser aplicados a una gran diversidad de iniciativas: personas, familias, comunidades indígenas, emprendimientos de turismo, organizaciones de la sociedad civil, etc.. No hay una única forma de cumplirlos; se adaptan a la realidad de cada cual.
💡 Tip práctico:
No estás solo o sola
Así Conserva Chile es una asociación gremial que reúne iniciativas de conservación en áreas privadas y de pueblos originarios. Los estándares son un punto de encuentro y un lenguaje común para compartir experiencias y aprender colectivamente.