En uno de los puntos más australes del continente americano, un paisaje inaccesible por tierra donde el viento, la montaña y el océano se encuentran. El área incluye el sendero hacia la Cruz de los Mares y busca incorporarse al sistema de parques nacionales. Un sitio de alto valor ecológico y escénico que resguarda bosques subantárticos de lenga y coihue, extensas turberas (clave para la regulación climática) y una diversidad de hábitats que permite la presencia de especies amenazadas como el huemul —en su refugio más austral—, el huillín y el amenazado ciprés de las Guaitecas. Estudios de línea base y planificación participativa guían su conservación