Este santuario protege un espacio de acantilados, paisajes costeros y olas icónicas reconocidas nacional e internacionalmente, recibiendo 600.000 visitantes anuales Punta de Lobos no solo conserva el patrimonio paisajístico, sino también el valor social y turístico que lo convierte en un referente costero. Bajo un modelo de acceso planificado, con un diseño pensado para reforzar la conciencia ambiental en los visitantes, así como la integración comunitaria.