Fue la primera compra de The Nature Conservancy fuera de Estados Unidos. Hoy protege una muestra del bosque valdiviano con alerces, olivillo costero, dunas, costa rocosa, cuerpos de agua, anfibios endémicos, pudú, guiña, zorro de Darwin y patrimonio cultural. Su modelo integra trabajo participativo con comunidades locales, transformando un territorio amenazado en un referente de conservación con arraigo social y beneficios tangibles para quienes lo habitan.