Desde 1999, científicos, ciudadanos y organizaciones internacionales protegen estos bosques de araucaria y siempreverde, de difícil acceso y bajo nivel de intervención. Nasampulli es un refugio para pudú, monito del monte y puma, y un sitio privilegiado para investigaciones ecológicas de largo plazo que ayudan a entender el cambio climático. Conservar aquí significa resguardar agua de altura, biodiversidad única y conocimiento abierto para el futuro de la cordillera.