Puribeter posee una extensión de 47 ha, de las cuales el 57% están destinadas a la conservación, mientras que el resto se usa para agricultura tradicional, instalaciones científicas y educativas. Ubicada en el altiplano nortino, protege hábitats únicos como los del flamenco altoandino, combinando la conservación ecológica con un enfoque intercultural y educativo, trabajando activamente con comunidades escolares locales.