El santuario comprende un ecosistema frágil y altamente valioso, conformado por dunas, esteros, bosque esclerófilo, praderas inundables y desiertos costeros. Alberga más de un centenar de especies de flora y fauna, muchas de ellas en estado de conservación vulnerable. Además. De ser hogar de más de 70 especies de aves, es una parada clave para aves playeras migratorias a nivel continental, entre ellas, la gaviota de Franklin, zarapito trinador y el rayador