Protegemos las roblerías más grandes y antiguas de Nothofagus macrocarpa al norte de Chile, junto a bosques de ciprés de la cordillera, matorrales esclerófilos y el lagarto endémico Liolaemus pikunche. Habitan aquí la población más norteña de chucaos y carpinteros negros, y trabajamos para reintroducir huemules, una especie que históricamente habitó estos ecosistemas de montaña y hoy se busca recuperar en la zona central. El santuario resguarda el agua de cuenca para las comunidades locales.