Conservamos un territorio de alto valor ecológico que abarca bosques esclerófilos, ecosistemas húmedos y secos, roble de Santiago, bosque mixto y comunidades andinas. Belloto del norte, carnívoros nativos y lagarto gruñidor dependen de esta red hídrica y de bosques caducifolios únicos en la Región Metropolitana. La gestión de confianza entre propietarios, comunidades y organizaciones sostiene un lugar donde el valor ecológico es también humano y emocional.